Windows 11 y la obsolescencia programada: lo que debes saber
Los requisitos de hardware de Windows 11 dejan fuera a millones de equipos perfectamente funcionales. Analizamos qué significa esto en la práctica y qué alternativas existen.
Los requisitos que marcan la diferencia
Windows 11 establece como requisitos mínimos, entre otros:
- 4 GB de RAM
- 64 GB de almacenamiento
- Procesadores Intel de 8ª generación en adelante, o AMD Ryzen 3 o superior
- Módulo TPM 2.0
En la práctica, esto excluye a equipos con hasta 4 o 5 años de antigüedad, incluyendo máquinas con procesadores que todavía ofrecen un rendimiento superior a muchos equipos nuevos de gama de entrada. Un Core i7 de 6ª o 7ª generación, con 4 núcleos y 8 hilos, sigue siendo más rápido en muchas tareas que procesadores de bajo consumo actuales.
El argumento del TPM 2.0
El principal argumento técnico para estos requisitos es el módulo TPM 2.0, presentado como una mejora de seguridad que gestiona criptografía a nivel de hardware. En teoría, debería mejorar la protección de claves y la integridad del sistema.
Sin embargo, es importante entender lo que TPM 2.0 no hace:
- No protege contra ransomware
- No previene infecciones por malware
- No bloquea ataques de phishing o ingeniería social
Lo que sí hace es cifrar el disco con BitLocker de forma más estrecha con el hardware. Esto puede ser útil en laptops corporativas donde el riesgo de robo es alto, pero también significa que si el hardware falla, recuperar los datos cifrados puede volverse extremadamente difícil.
Alternativas para equipos excluidos
Si tu equipo no cumple los requisitos de Windows 11, tienes varias opciones razonables:
- Continuar con Windows 10 hasta su fin de soporte (octubre de 2025) y evaluar entonces. Microsoft ofrece extensiones de seguridad pagadas.
- Migrar a Linux: distribuciones como Linux Mint, Ubuntu LTS o Fedora ofrecen una experiencia de escritorio completa, compatibilidad con la mayoría del hardware existente y soporte a largo plazo. Son gratuitas y respetan más la privacidad del usuario.
- Actualizar componentes clave: en algunos casos, agregar RAM o reemplazar el disco por un SSD puede darle varios años más de vida útil al equipo con el sistema operativo actual.
El impacto medioambiental y económico
Desde Compunauta, trabajamos desde hace años con hardware que muchos considerarían “antiguo”. Un equipo con disco SSD, suficiente RAM y un sistema operativo bien configurado puede ser perfectamente funcional para la gran mayoría de usuarios durante muchos años más. La cultura del reemplazo forzado tiene costos reales: económicos para el usuario y medioambientales para todos.
Antes de reemplazar tu equipo, consulta con un técnico. En muchos casos, una actualización de componentes o un cambio de sistema operativo puede extender significativamente la vida útil de tu hardware.